Skyreck
Tan sólo se trata de intentarlo
domingo, 20 de mayo de 2012
Uno puede ser romántico a veces
Y no me aguanto, no soporto: te extraño!
Y de golpe siento que pierdo toda mi hombría
y lloro como un niño
Porque no puedo evitar sentir
Este enorme vacío
Tu enorme ausencia
Que no me deja tranquilo.
Te extraño! te quiero! Te necesito!
Sé que pido demasiado
Pero pagaré el precio que sea necesario
Haría lo que sea
Con tal de tenerte siempre a mi lado.
sábado, 12 de mayo de 2012
Mujer
Muchas veces quise escribir sobre las mujeres, pero no por nada de poesía: solamente decir lo que pienso sobre ellas. ¿Por qué? porque tuve ganas nada más... o bueno, quizá por el hecho de que hay muchas de ellas en mi vida. Como sea:
Cabe mencionar que tengo una pequeña particularidad al tratar con gente: generalmente busco más estar en compañía de mujeres que de hombres... desde que tengo memoria, al menos. Probablemente sea por algo que empezó desde mi relación Madre-Hijo (estaba 10 veces más tiempo con mi mamá), seguido por el hecho de que muchos varones me resultaban innecesariamente agresivos y competitivos.
Más que nada por el mantener una comunicación constante, empecé a entender mejor sus cosas. La sociedad en general es bastante injusta con el sexo femenino: las meten en un estereotipo de irracionales, huecas o solo preocupadas por su aspecto. ¿Pero cuantos son los que no hacen mucho por entenderlas? ¿Darles acceso a muchos privilegios que fueron unicamente de los hombres (como el sufragio o el estudiar)? ¿Prestarle más atención al físico que a la persona completa?
(ni hablar de los buitres y los que las tratan como ganado gritándoles por la calle)
Necesitamos mucho más de ellas de lo que parece, además de lo sexual: Las diferencias entre nosotros son las que las que hace que perciban, sientan, piensen y expresen muchas cosas de forma distinta. Un par de palabras de una amiga, una hermana, una madre, una sobrina, o quien sea, podría darte vuelta el planeta, pero para eso necesitas sentarte a escuchar, a entender.
Y no es tan difícil como lo pintan: al que no le cabe, es porque nunca tuvo intenciones de nada, le importa más el futuro de su entrepierna que otra cosa.
Se los aseguro.
Cabe mencionar que tengo una pequeña particularidad al tratar con gente: generalmente busco más estar en compañía de mujeres que de hombres... desde que tengo memoria, al menos. Probablemente sea por algo que empezó desde mi relación Madre-Hijo (estaba 10 veces más tiempo con mi mamá), seguido por el hecho de que muchos varones me resultaban innecesariamente agresivos y competitivos.
Entre mujeres, en cambio, generalmente resultaban personas mucho más sensibles, que solían escucharme y les gustaba que las escuche (por lo que comunicarme se volvió uno de mis grandes gustos). Ademas, son las primeras en admitir que te tienen afecto, algo que siempre temo decir. Limitarme a contestar me facilitó muchisimo las cosas para entablar una amistad fuerte y las muestras de afecto mutuas son como una debilidad para mí. Con amigos suelo tenerlas también, aunque solo con unos poco actuales. Pero igual, siempre tuve una amiga particularmente cercana en cada etapa de mi vida.
Más que nada por el mantener una comunicación constante, empecé a entender mejor sus cosas. La sociedad en general es bastante injusta con el sexo femenino: las meten en un estereotipo de irracionales, huecas o solo preocupadas por su aspecto. ¿Pero cuantos son los que no hacen mucho por entenderlas? ¿Darles acceso a muchos privilegios que fueron unicamente de los hombres (como el sufragio o el estudiar)? ¿Prestarle más atención al físico que a la persona completa?
(ni hablar de los buitres y los que las tratan como ganado gritándoles por la calle)
Necesitamos mucho más de ellas de lo que parece, además de lo sexual: Las diferencias entre nosotros son las que las que hace que perciban, sientan, piensen y expresen muchas cosas de forma distinta. Un par de palabras de una amiga, una hermana, una madre, una sobrina, o quien sea, podría darte vuelta el planeta, pero para eso necesitas sentarte a escuchar, a entender.
Y no es tan difícil como lo pintan: al que no le cabe, es porque nunca tuvo intenciones de nada, le importa más el futuro de su entrepierna que otra cosa.
Se los aseguro.
Vida
Me acuerdo que la conversación fue masomenos así. No textual, pero se le parecía.
-"Imaginate por un momento que pasas a la vida después de la muerte. Te encontrás con Cristo, Buda, Ala: lo que quieras. Lo primero que te dice es que el paraíso y el infierno no existen, y que en realidad se trata de vivir tu vida infinitas veces, una y otra vez desde el principio, sin poder hacer nada para cambiarlo y sin saber que vas a volver a vivir lo mismo infinitas veces."
-"hmm..."
-"¿Te arrepentirías?"
-"¿De qué?"
-"De tu vida"
-"...no sé"
-"Bueno, pensalo entonces."
Fue como un piedrazo en la nuca, mas o menos. Nunca me esperé una cuestión semejante la verdad. Y no fue la única que me vino a la mente después de plantearme la idea. Me acuerdo haber pensado en situaciones donde tenía una enfermedad terminal, sufría algún desastre natural perdiendolo todo, perdía seres queridos y demases cosas que la gente siempre dice "No hay que pensar en eso".
¿Por qué no? ¿solo porque es feo o les dá miedo que pase de verdad? Creo que deben haber muchos que dicen que no hay que pensarlo, para poder seguir viviendo la mentira de que nunca podría, bajo ningún tipo de punto de vista, llegar a suceder realmente. ¿Por qué?
La verdad es que cualquier cosa puede pasar: buena o mala, favorable o desfavorable. Y que yo no hable de eso, no cambia en nada las posibles cosas por venir.
(Ni que mi boca fuera tan importante)
Desde que ese par de ideas pasaron por mi cabeza, dos cosas empecé a tener en claro: La primera, que no es muy lindo que digamos, sentir que tu vida fue y podrá ser cualquier cosa, menos lo que quisiste. La segunda, que no puedo saber con total y perfecta exactitud que va a pasar mañana. Ni siquiera lo que puede pasar en los próximos 10 minutos.
Y más allá de tener que repetir la misma vida en un ciclo infinito, creo que con vivirla una sola vez alcanza. Que con mirar hacia atrás y encontrar algo grato, tiene que ser suficiente: no necesito pensar en volver a pasar por todo lo mismo para preocuparme por lo que voy dejando.
Pero claro: suena tan hermoso decir "¡voy a hacer de mi vida algo que me guste!". ¡Suena tan fácil, tan simple, tan sencillo!. Decidirlo fue el primer obstáculo. Con eso en mente, empecé a toparme con obstáculo tras obstáculo. Desde temas de dinero hasta tiempo y lugar. Lo siguiente que tuve que entender es que no hacer nada porque es dificil no es mejor que hacer algo complicado.
Así vinieron las nuevas discusiones en casa, los cambios de actitud, los cambios en la gente y de gente, las nuevas cosas y la renovación de otras no tan nuevas. Pensar más, hacer más. apuntar a más, intentar más. Hablar más, expresarse más.
Si ahora tuviese que contestarle a mi amigo de nuevo, le diría que se repita todas las veces que quiera. Aunque haya cosas que no me gustaría vivir de nuevo, sé que por lo menos voy a vivir una historia que apunta a terminar en un final feliz.
-"Imaginate por un momento que pasas a la vida después de la muerte. Te encontrás con Cristo, Buda, Ala: lo que quieras. Lo primero que te dice es que el paraíso y el infierno no existen, y que en realidad se trata de vivir tu vida infinitas veces, una y otra vez desde el principio, sin poder hacer nada para cambiarlo y sin saber que vas a volver a vivir lo mismo infinitas veces."
-"hmm..."
-"¿Te arrepentirías?"
-"¿De qué?"
-"De tu vida"
-"...no sé"
-"Bueno, pensalo entonces."
Fue como un piedrazo en la nuca, mas o menos. Nunca me esperé una cuestión semejante la verdad. Y no fue la única que me vino a la mente después de plantearme la idea. Me acuerdo haber pensado en situaciones donde tenía una enfermedad terminal, sufría algún desastre natural perdiendolo todo, perdía seres queridos y demases cosas que la gente siempre dice "No hay que pensar en eso".
¿Por qué no? ¿solo porque es feo o les dá miedo que pase de verdad? Creo que deben haber muchos que dicen que no hay que pensarlo, para poder seguir viviendo la mentira de que nunca podría, bajo ningún tipo de punto de vista, llegar a suceder realmente. ¿Por qué?
La verdad es que cualquier cosa puede pasar: buena o mala, favorable o desfavorable. Y que yo no hable de eso, no cambia en nada las posibles cosas por venir.
(Ni que mi boca fuera tan importante)
Desde que ese par de ideas pasaron por mi cabeza, dos cosas empecé a tener en claro: La primera, que no es muy lindo que digamos, sentir que tu vida fue y podrá ser cualquier cosa, menos lo que quisiste. La segunda, que no puedo saber con total y perfecta exactitud que va a pasar mañana. Ni siquiera lo que puede pasar en los próximos 10 minutos.
Y más allá de tener que repetir la misma vida en un ciclo infinito, creo que con vivirla una sola vez alcanza. Que con mirar hacia atrás y encontrar algo grato, tiene que ser suficiente: no necesito pensar en volver a pasar por todo lo mismo para preocuparme por lo que voy dejando.
Pero claro: suena tan hermoso decir "¡voy a hacer de mi vida algo que me guste!". ¡Suena tan fácil, tan simple, tan sencillo!. Decidirlo fue el primer obstáculo. Con eso en mente, empecé a toparme con obstáculo tras obstáculo. Desde temas de dinero hasta tiempo y lugar. Lo siguiente que tuve que entender es que no hacer nada porque es dificil no es mejor que hacer algo complicado.
Así vinieron las nuevas discusiones en casa, los cambios de actitud, los cambios en la gente y de gente, las nuevas cosas y la renovación de otras no tan nuevas. Pensar más, hacer más. apuntar a más, intentar más. Hablar más, expresarse más.
Si ahora tuviese que contestarle a mi amigo de nuevo, le diría que se repita todas las veces que quiera. Aunque haya cosas que no me gustaría vivir de nuevo, sé que por lo menos voy a vivir una historia que apunta a terminar en un final feliz.
I'm not you
Hard times, a common thing
Do you know what are you doing?
Are you listening what you say?
Thank you anyway
A fine man, an stable job?
Sorry, that's not what I desire
I'm sorry i choosed to risk it all
But please, don't be afraid for me
What we expect and what we do
What you see and what I do
Maybe you're the one who raised me
But i'm not you
And after all the words of hate
Or all these neverending hugs
After all that, we're just human beings
Losing the precious time we have
Why did you push me? why did you try me?
Enough with your stupid fears!
Why don't you leave me? why don't you hate me?
Your blood is on my veins
What we expect and what we do
What i think and what you do
Maybe you're the one who raised me
But i'm not you
Do you know what are you doing?
Are you listening what you say?
Thank you anyway
A fine man, an stable job?
Sorry, that's not what I desire
I'm sorry i choosed to risk it all
But please, don't be afraid for me
What we expect and what we do
What you see and what I do
Maybe you're the one who raised me
But i'm not you
And after all the words of hate
Or all these neverending hugs
After all that, we're just human beings
Losing the precious time we have
Why did you push me? why did you try me?
Enough with your stupid fears!
Why don't you leave me? why don't you hate me?
Your blood is on my veins
What we expect and what we do
What i think and what you do
Maybe you're the one who raised me
But i'm not you
lunes, 7 de mayo de 2012
Expresión
Hacía mucho tiempo que no escribía acá. Lo más curioso, es que tenía los deseos, las ganas de poner algo nuevo. Miles de ideas pasaron por mi cabeza en los últimos meses... pero ninguna parecía lo suficientemente buena o adecuada para subir al blog.
Tarde o temprano, empecé a preguntarme por qué. ¿Qué cosa necesitaba para que algo sea lo suficientemente especial para escribirse? Y claro, no me daba cuenta que no era lo que pensaba lo que debía ser especial. No pasaba por el contenido... pasaba por otra cosa.
En primera: ¿Por qué hice un blog?. Simple: me maravillaba ver a personas con las que me relacionaba exponer sus ideas, dibujos o escritos artísticos en la web. Me encantaba la idea de expresar lo que pensaba, que alguien me lea, me escuche, me diga que pensara que era genial y recibir la atención que tanto necesitaba por esos días.
Y es que, siempre quise poder expresar sentimientos, pero nunca pude soportar el daño de las personas que te humillan o critican. Siempre siendo susceptible a que me señalen mis errores, a que me digan que hago algo mal... Nunca pude soportar una critica no-constructiva a algo que hice.
Hoy en día me doy cuenta el como debo haber desperdiciado las ganas de dibujar, de escribir, de cantar, de interpretar un instrumento... quizá hasta de interpretar algún tipo de danza: ¿por qué no?
¿Y por qué sí? ¿Para qué arriesgarme tanto a recibir balazos, a sentirme golpeado, a recibir daño?
Ese tipo de mentalidad fue la que me llevó a reprimir cada puto impulso que tuve desde mi niñez, y a que hoy en día todavía me cueste destaparlos por completo, al 100%, todo el tiempo.
Lo lleva a uno a sentir que en cierta forma, es un hipócrita, un farsante. No diciendo lo que de verdad querés decir, lo que pensás.
Pero, hay algo más que cabe destacar: nunca fui capaz de conterlo todo y que nunca salga nada a la luz: Hay pequeñas cosas sueltas por ahí, cosas que dije, que expresé, que dibujé, que canté... cosas que no pude impedir que escapen y que me sentí orgulloso de dejarlas salir, pese a que me aterraba lo que me dijiesen.
Y es que, siempre me sentí muy orgulloso de mí mismo cuando no tenía miedo a algo.
¿Así que, por qué no empezar a hacerlo diferente, ahora que soy consciente de como funciona mi cabeza?
Tarde o temprano, empecé a preguntarme por qué. ¿Qué cosa necesitaba para que algo sea lo suficientemente especial para escribirse? Y claro, no me daba cuenta que no era lo que pensaba lo que debía ser especial. No pasaba por el contenido... pasaba por otra cosa.
En primera: ¿Por qué hice un blog?. Simple: me maravillaba ver a personas con las que me relacionaba exponer sus ideas, dibujos o escritos artísticos en la web. Me encantaba la idea de expresar lo que pensaba, que alguien me lea, me escuche, me diga que pensara que era genial y recibir la atención que tanto necesitaba por esos días.
Y es que, siempre quise poder expresar sentimientos, pero nunca pude soportar el daño de las personas que te humillan o critican. Siempre siendo susceptible a que me señalen mis errores, a que me digan que hago algo mal... Nunca pude soportar una critica no-constructiva a algo que hice.
Hoy en día me doy cuenta el como debo haber desperdiciado las ganas de dibujar, de escribir, de cantar, de interpretar un instrumento... quizá hasta de interpretar algún tipo de danza: ¿por qué no?
¿Y por qué sí? ¿Para qué arriesgarme tanto a recibir balazos, a sentirme golpeado, a recibir daño?
Ese tipo de mentalidad fue la que me llevó a reprimir cada puto impulso que tuve desde mi niñez, y a que hoy en día todavía me cueste destaparlos por completo, al 100%, todo el tiempo.
Lo lleva a uno a sentir que en cierta forma, es un hipócrita, un farsante. No diciendo lo que de verdad querés decir, lo que pensás.
Pero, hay algo más que cabe destacar: nunca fui capaz de conterlo todo y que nunca salga nada a la luz: Hay pequeñas cosas sueltas por ahí, cosas que dije, que expresé, que dibujé, que canté... cosas que no pude impedir que escapen y que me sentí orgulloso de dejarlas salir, pese a que me aterraba lo que me dijiesen.
Y es que, siempre me sentí muy orgulloso de mí mismo cuando no tenía miedo a algo.
¿Así que, por qué no empezar a hacerlo diferente, ahora que soy consciente de como funciona mi cabeza?
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